Defensa Personal


Fundamentos del Krav Maga

La defensa personal es el fundamento del Krav Maga. Los estudiantes aprenden a defenderse frente a situaciones hostiles, a evitar ataques, y a librarse rápidamente de su asaltante.

En este estilo se incorporan defensas contra una amplia y variada gama de actos agresivos que puedan provenir de un atacante, tales como puñetazos, patadas, estrangulaciones, agarres, así como defensas contra varios atacantes y atacantes armados con armas blancas, armas de fuego, u objetos contundentes.

En niveles más avanzados se enseña como neutralizar a un terrorista con una granada de mano, o con un arma larga de fuego (fusil, escopeta, …).

Aprender a evitar problemas, no a generarlos

Gran parte del aprendizaje se base en cómo evitar situaciones violentas y de peligro. Si puedes quitarte de en medio, vete; si puedes solucionar la confrontación hablando, hazlo.

No se trata de crear héroes de segunda fila y con poca cabeza, sino de salir airoso de un conflicto.

Se utilizan para la defensa todo tipo de técnicas a mano vacía, empleando puños, codos, patadas, rodillas, mordiscos, cabezazos, así como cualquier utensilio que pueda servir como arma, intentando dejar reducido al oponente con la mayor rapidez posible, sin darle oportunidad para volver a atacar.

Para ello se practica la defensa y el contrataque en el mismo momento, continuando con cuantas acciones sean necesarias para acabar con cualquier posibilidad de agresión por parte del atacante.

Los estudiantes aplican los principios fundamentales y técnicas del Krav Maga en múltiples situaciones y en circunstancias adversas, tales como en la oscuridad, sentado en una situación desventajosa, tumbados, con libertad de movimientos limitada, o influido por estrés o cansancio extremo.